Río Huacapa, un foco de infección por 18 descargas de aguas negras - La Jornada Guerrero
Usted está aquí: domingo 18 de marzo de 2007 Sociedad Río Huacapa, un foco de infección por 18 descargas de aguas negras

El encauzamiento carece de calidad sanitaria, dice directora del laboratorio de la UAG

Río Huacapa, un foco de infección por 18 descargas de aguas negras

Falta trabajo conjunto de ayuntamientos y dependencias, señala titular de Semaren

El gobierno de Chilpancingo adelanta que invertirá 50 millones en saneamiento

JESUS PINTOR ALEGRE

CHILPANCINGO, 13 DE MARZO. Enterobacterias del género salmonella, shigelosis, clepsiela, blastocystis hominis y demás microorganismos nadan en el cauce de 55 kilómetros del río Huacapa y afectan no sólo la salud humana –por las sustancias tóxicas que arrastra–, sino también a la ecología, alertó la directora del laboratorio de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Elisa Ramírez Villalobos.

El río es producto de 18 descargas de aguas negras de más de 300 mil habitantes de unas 350 colonias, reconoció el alcalde Mario Moreno Arcos. Pero Chilpancingo no es el único municipio que desecha aguas residuales a ese canal; también están involucrados en el problema Mochitlán y Quechultenango.

El gobierno capitalino considera gestionar 50 millones de pesos para invertirlos en el saneamiento del río por medio de la adquisición de una planta tratadora de aguas negras, adelantó Moreno Arcos.

“Hay verdadera preocupación por la contaminación que se expande por lo que llaman La ciudad de los servicios, y que llega al resto de las colonias”, aseguró.

La efectividad del encauzamiento de nueve kilómetros del río, con un costo de 350 millones de pesos, inaugurado por René Juárez Cisneros con base en una propuesta impulsada por el entonces alcalde Efrén Leyva Acevedo, ha sido puesto en duda por los malos olores y el riesgo que implica exponer la contaminación al aire libre.

“El encauzamiento carece de calidad sanitaria y ocasiona, sobre todo, enfermedades gastrointestinales. No hay vigilancia de la Comisión Nacional del Agua, la Secretaría de Salud ni del ayuntamiento, y los tres municipios inmiscuidos corren un gran riesgo de salud que irá creciendo en tanto se siga dejando la solución al tiempo. El encauzamiento del río Huacapa es como defecar al aire libre en la capital”, alertó la directora del laboratorio de la UAG.

Sobre el margen del cauce se encuentran el palacio de gobierno, el Tribunal Estatal Electoral, el hospital del Niño y de la Madre, además de tiendas departamentales y centros botaneros.

Cuando fue procurador del medio ambiente del estado, Ernesto Vélez Memije se inconformó con el encauzamiento “porque el aire arrastra bacterias que caen en los comestibles que ingieren los consumidores”. Ahora, como director de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Chilpancingo (Capach), le tocó enfrentar el problema de la contaminación del río y calculó en 450 millones de pesos la instalación de colectores a lo largo de los casi 55 kilómetros del cauce.

En septiembre de 2005, un estudio de la escuela de ciencias químicas y biológicas de la UAG expuso que el agua que utilizan los habitantes de Chilpancingo carece de calidad sanitaria y es principal factor de enfermedades gastrointestinales. Y es que las muestras revelaron que en las tomas domiciliarias y en el agua que se vende por pipas hay microorganismos dañinos, coliformes fecales y misofílicos aoerobios, esto señala el alto nivel de contaminación del agua que se utiliza en la capital, se concluyó.

Las 54 barrancas de Chilpancingo descargan en el Huacapa y alimentan “de microorganismos a las aguas, característicos de la parasitología, como es la blastocystis hominidis, que se adquiere por ingerir alimentos o agua contaminada; no hay que olvidar que en Tepechicotlán, por ejemplo, se riegan los cultivos de maíz y verduras con esta agua”, dijo la química bióloga parasitóloga Elisa Ramírez Villalobos.

En entrevista con el secretario de Medio Ambiente, Sábas de la Rosa Camacho, luego de reconocer lo delicado del problema dijo que falta un trabajo conjunto con los ayuntamientos de Chilpancingo, Quechultenango y Mochitlán, así como con la CNA, Semarnat y Profepa para “resolver el asunto; aquí no queda de otra, aquí se resolvería en parte con el embovedamiento de las aguas y la planta tratadora; claro, la Semaren que yo dirijo no tiene una responsabilidad directa en esto”.

“Es cierto, el problema es grande, hay mucho en juego, los cauces marginales son una salida pero no resuelven todo, vemos cómo en tiempo de lluvias, que es cuando el agua se limpia un poco, se desborda e inunda colonias como La Cinca; esa agua no va del todo exenta de contaminantes; hay basura, animales muertos, residuos fecales, en fin, el río Huacapa es un dolor de cabeza”, dijo.

 
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