La riqueza anónima de Acapulco - La Jornada Guerrero
Usted está aquí: lunes 5 de marzo de 2007 Opinión La riqueza anónima de Acapulco

ROBERTO OTERO, LETICIA RADILLA, BEATRIZ ADRIANA VÁZQUEZ-ASTUDILLO , II

La riqueza anónima de Acapulco

La selva mediana subcaducifolia, conocida también como bosque tropical subcaducifolio, conserva su follaje la mayor parte del año y su distribución en el municipio comprende los alrededores de las bahías de Acapulco y Puerto Marqués, zonas del parque nacional El Veladero, la isla La Roqueta, y áreas relativamente amplias sobre terrenos montañosos en la cuenca del río Papagayo.

En esta vegetación el paisaje es dominado por especies como el palo culebro (Astronium graveolens), extraordinario árbol poseedor de un tallo recto y cilíndrico, con una característica corteza grisácea cubierta de numerosas manchas blanquecinas, cuyos ejemplares rebasan 20 metros de altura y resulta fácil reconocer cuando se circula por la carretera Acapulco-Puerto Marqués.

Otras especies representativas son el drago (Pterocarpus acapulcensis), el guapinol (Hymenaea courbaril), la parota (Enterolobium cyclocarpum), la ceiba (Ceiba pentandra) y el palo morado (Peltogyne mexicana). Esta última es endémica en el estado y se encuentra protegida legalmente.

El pinar tropical constituye seguramente el ecosistema más inusual y alejado de cualquier representación de un paisaje típico acapulqueño. Apenas rebasando los 650 metros sobre el nivel del mar, en localidades como Piedra Imán y La Providencia, la vegetación está dominada por comunidades de pinos u ocotes (Pinus oocarpa var. oocarpa), que dan la impresión de encontrarse en un sitio de clima templado o frío, aun cuando la temperatura apenas habrá descendido unos cuantos grados con relación a la calurosa ciudad de Acapulco.

En esta vegetación es posible encontrar asociadas algunas especies de encinos (Quercus salicifolia, Q. elliptica y Q. magnolifolia), mientras que en terrenos más perturbados se desarrollan comunidades de nanche (Byrsonima crassifolia) y de palo de rasca (Curatella americana).

Los bosques de mangle –o manglar– forman densas comunidades vegetales que se desarrollan en las márgenes de cuerpos de agua como la laguna de Tres Palos, la laguna Negra de Puerto Marqués y una pequeña porción del extremo oriental de la laguna de Coyuca, en la localidad de Pie de la Cuesta. El árbol más característico es el mangle rojo o candelilla (Rhizophora mangle), con sus peculiares raíces en forma de zancos, conocidas como neumatóforos, útiles para facilitarle el intercambio gaseoso en un medio pobre en oxígeno, además de que lo fijan fuertemente a un sustrato fangoso. Otras especies típicas de los manglares en el municipio son el mangle blanco o bobo (Laguncularia racemosa), el mangle saladillo o negro (Avicennia germinans) y el mangle botoncillo (Conocarpus erectus).

Los manglares son sitios muy importantes desde el punto de vista ecológico, pues proporcionan una amplia variedad de servicios ambientales, entre los cuales se pueden resaltar: la conservación de la biodiversidad, al brindar sitios seguros de anidación; reproducción y crianza para la fauna silvestre, terrestre y acuática; protección de la costa de los efectos dañinos causados por huracanes, y el aporte de los nutrimentos necesarios para mantener la productividad en las aguas costeras. La vegetación de galería está constituida por agrupaciones de árboles o arbustos que se desarrollan a lo largo de las márgenes de los ríos o arroyos, lo que le confiere una fisonomía distinta a la vegetación colindante. La mayoría de sus componentes dominantes mantienen su follaje durante todo el año, pero también existen algunos caducifolios.

Entre las especies observadas comúnmente en la vegetación de galería del municipio se pueden mencionar la higuera (Ficus glabrata), sauce (Salix humboldtiana), cebollín (Cephalanthus occidentalis), cacahuate (Licania arborea), ahuejote (Astianthus viminalis) y cuastololote (Andira ineimis), estos dos últimos, árboles con floraciones muy llamativas, el primero de un amarillo intenso y el segundo con amplios racimos de florecillas moradas con tonos rosados.

Con el surgimiento de nuevos destinos turístico Acapulco ha sido relegado de los lugares de preferencia, mas el conocimiento de su riqueza biológica debe servir para que las autoridades puedan plantear nuevas estrategias de mercado que nos permitan competir en las áreas de ecoturismo sin olvidar el impulso al desarrollo sostenible, sobre todo el rural. Debemos tomar conciencia de que al ocasionar impactos negativos al medio ambiente se eliminan de forma irracional la flora y fauna local y se contamina directamente la bahía con aguas residuales y desechos sólidos, lo que compromete el futuro de las nuevas generaciones. No hay que olvidar que los ecosistemas son muy importantes para la conservación de las especies nativas y que ya quedan pocas selvas y manglares en el frente costero del municipio, las que contribuyen a mantener el microclima y la belleza escénica que lo caracteriza. Estimado lector, ¿no cree usted que Acapulco tiene riqueza natural para competir con cualquier destino turístico?

acapulcosilvestre@yahoo.com.mx

 
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