El respeto a la bandera es más costumbre que motivo de orgullo - La Jornada Guerrero
Usted está aquí: sábado 24 de febrero de 2007 Política El respeto a la bandera es más costumbre que motivo de orgullo

Un triunfo en el futbol provoca más entusiasmo

El respeto a la bandera es más costumbre que motivo de orgullo

EDGAR PEREZ PINEDA

Para estudiantes de escuelas públicas de nivel medio superior en Acapulco, el orgullo de ser mexicano se desborda con el triunfo en justas deportivas (sobre todo de la selección nacional de futbol), mientras que en las celebraciones patrias lo importante es la fiesta.

En un sondeo de La Jornada Guerrero respecto a los símbolos patrios, casi en todas las respuestas aparece la palabra “deber”. Con menor frecuencia manifestaron que el respeto a la bandera representa más una costumbre que la conciencia de identidad nacional, “algo simbólico que hemos seguido desde la primaria”, comentó Mayra Pérez Velázquez. “Sí le tenemos respeto; pero no deja de ser una costumbre”.

La mayor parte de los estudiantes opinaron que el respeto a la bandera no se ha perdido, aun cuando sus respuestas estuvieron plagadas de idearios que repitieron como fórmulas aprendidas para un examen: “La bandera nacional representa el sacrificio que (los héroes nacionales) hicieron por nosotros”, o “es un símbolo de respeto al que debemos brindar un homenaje”, o “la bandera representa nuestra patria”.

No faltó alguna postura más combativa, como la de César López Castro: “yo no le daría mucha importancia (al Día de la Bandera), se la daría más a los problemas sociales y políticos. La patria es sólo para los ricos, los pobres no tienen patria. La patria no ha respondido a nadie de la clase media o baja. Cuando veo a la bandera siento... no sé, impotencia”. “En lo personal, creo que ya no parece importante este respeto a la bandera”, comenta Alfredo Medina Noriega.

Otra visión la aporta Isabel Díaz Morales, subdirectora de la Preparatoria 7 de la Universidad Autónoma de Guerrero, quien expresa que el desamor de los estudiantes por los símbolos patrios es un hecho comprobable y lo atribuye a que ni el sistema educativo mexicano ni la educación en el núcleo familiar han enseñado a los estudiantes a “sentir ese orgullo de pertenecer a México”, a reconocer sus raíces, su tierra, la patria. “Este desamor a los símbolos es el reflejo del desamor a nuestra familia, a nuestro país”.

Y comenta: “hemos notado que el patriotismo se refleja más en los eventos deportivos”. El modo de amar a la nación, comenta la subdirectora, no radica tanto en los honores a la bandera cada lunes o el día que se conmemora, sino en realizar bien el trabajo que se tenga, en el interés por lo nuestro y, sobre todo, en predicar con el ejemplo.

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.